Historia de las stablecoins ¿Cómo se crearon las stablecoins?

Las criptomonedas cambiaron por completo las finanzas globales al ofrecer una alternativa real, descentralizada y rápida frente a los bancos tradicionales. Sin embargo, una de sus principales desventajas es la volatilidad de sus precios, lo cual puede dificultar su uso para transacciones comerciales o para la planificación financiera de las empresas.

Es en este punto donde emergen las stablecoins, las cuales son criptoactivos diseñados específicamente para eliminar el riesgo de “cambio de precio” mediante un mecanismo de anclaje o paridad con un activo estable, generalmente una moneda fiduciaria como el dólar estadounidense (USD). A continuación, conoceremos más sobre la historia de las stablecoins y por qué se han vuelto tan importantes para los pagos masivos alrededor del mundo.

Inspiración en la antigüedad

Si bien las stablecoins son un invento de 2014, su concepto fundamental (dinero estable respaldado por un activo de valor y usado como medio de intercambio) se inspira en mecanismos históricos antiguos de dinero y crédito.

Sistema de respaldo por commodities (oro, plata, etc.)

Muchas stablecoins se inspiran en el patrón oro y sistemas monetarios antiguos donde las monedas o billetes representaban una cantidad fija de metal precioso. Un ejemplo de esto, son las monedas de oro y plata en Lidia (siglo VI a.C.), Grecia y Roma, donde el valor era “estable” porque estaba anclado a un bien escaso y universalmente aceptado como el oro y la plata.

Tally sticks (palos de conteo)

Los tally sticks (palos de conteo) fueron utilizados desde la antigüedad en muchas culturas (China, Maya, Inglaterra medieval y hasta el siglo XIX en el Tesoro Británico). Eran palos de madera con muescas que representaban deudas o impuestos. Se partían en dos: una parte para el deudor y otra para el acreedor. Estos palos circulaban como dinero porque representaban una promesa de pago respaldada por el Estado o por confianza personal. Funcionaban como un sistema de contabilidad de deuda que creaba liquidez. Muchas personas consideran que este es el origen conceptual del “dinero como deuda”, el cual utiliza las stablecoins (token que representan un dólar o un activo real).

Primera idea moderna

Un punto de partida clave se dio en el año 2013 con proyectos como Mastercoin, que luego se transformaría en lo que hoy conocemos como Omni Layer. Este primer experimento demostró que el ecosistema necesitaba tokens capaces de moverse sin depender de la volatilidad del Bitcoin. La propuesta técnica era simple pero ambiciosa: emitir un activo que representara monedas fiduciarias (moneda fiat) directamente sobre la infraestructura de blockchain existente.

Con esta iniciativa se intentó resolver la gran contradicción del momento: cómo aprovechar las transferencias transfronterizas inmediatas sin intermediarios de la blockchain y sin estar sujetos a la volatilidad de los precios de las criptomonedas. Así fue como se empezaron a construir los primeros “puentes” entre el dinero tradicional y los registros digitales inmutables de la blockchain.

Proyectos fallidos

Es importante destacar que no todos fueron éxitos, ya que antes de las stablecoins conocidas, hubieron algunos proyectos fallidos:

BitUSD (La primera stablecoin)

BiUSD fue lanzada el 21 de julio de 2014 en la blockchain de BitShares. Fue creada por Dan Larimer (fundador de BitShares, EOS) y Charles Hoskinson (co-fundador de Ethereum y Cardano). Su modelo estaba respaldado por criptoactivos (principalmente BTS, el token de BitShares) en exceso (overcollateralized). Fue un experimento innovador, pero tenía problemas graves: cuando el precio de BTS caía fuerte, BitUSD perdía el peg (paridad con el dólar), al final el proyecto terminó perdiendo relevancia y el peg en el año 2018.

NuBits (NuUSD)

NuUSD fue lanzado en septiembre de 2014, usaba un sistema algorítmico de doble token: NuBits (estable) y NuShares (absorbía la volatilidad). El proyecto intentaba ajustar la oferta automáticamente. Si bien tuvo cierto éxito inicial, al final terminó colapsando en 2016 y nuevamente en 2018 durante caídas fuertes del mercado. El proyecto demostró los riesgos de los modelos puramente algorítmicos.

Tether USDT

USDT fue el verdadero salto de las stablecoins al mercado masivo. Todo empezó en el año 2014 cuando se lanzó un activo cuyo proyecto se llamó Realcoin, el cual estandarizó el modelo más directo y fácil de entender: el respaldo uno a uno (1:1) con dinero en efectivo. Dicho proyecto tras cambiar de nombre, terminó convirtiéndose en Tether (USDT).

La regla era sencilla: el mecanismo prometía que por cada token de USDT emitido en la red, la empresa debía tener un dólar estadounidense físico guardado en una cuenta bancaria tradicional. Esta idea cambió las reglas del juego para los inversionistas de la época, ya que por fin tenían un refugio dentro del ecosistema crypto para proteger sus ganancias sin necesidad de retirar los fondos a su banco local. El éxito de USDT dejó claro que la estabilidad era el activo más cotizado de la industria, marcando un estándar de referencia para el mercado.

Historia de las stablecoins ¿Cómo se crearon las stablecoins?

Revolución descentralizada con la colateralización crypto

Con la llegada de la red Ethereum y los contratos inteligentes, el panorama cambió por completo en el año 2017, ya que no hacía falta “confiar a ciegas” en una empresa centralizada que guardara los dólares en la banca tradicional. La revolución descentralizada surgió gracias a que un grupo de desarrolladores (bajo el nombre de MakerDAO), demostró que se podía hacer lo mismo de forma transparente creando DAI.

En este punto, el mecanismo dio un giro técnico importante ya que, en lugar de respaldar la moneda con dólares físicos, decidieron usar otras criptomonedas nativas como garantía (sobrecolateralización o colateralización crypto). De esta manera, para que el sistema diera una cantidad de DAI, se tenía que bloquear en un contrato automatizado un valor mucho mayor en activos como Ethereum (ETH). Si el precio del respaldo caía, el sistema se equilibraba solo mediante algoritmos, así fue como este enfoque a través de DAI demostró que la estabilidad podía gestionarse de forma autónoma, transparente y sin depender de la banca tradicional.

El verano DeFi

Durante los años 2018 y 2020, las stablecoins pasaron de ser un simple refugio para momentos de pánico, a convertirse en el combustible de las Finanzas Descentralizadas (DeFi), una industria completamente nueva que experimentó su punto máximo en el famoso «DeFi Summer» (verano DeFi) del año 2020, en el cual las stablecoins se transformaron en la principal fuente de liquidez en la blockchain.

En este punto los usuarios que habían adoptado las stablecoins, ya no solo las guardaban, sino que las usaban en aplicaciones automáticas para pedir préstamos, generar intereses o financiar proyectos sin depender de la banca tradicional. La demanda aumentó tanto que quedó demostrado su valor real para mover capitales por todo el mundo sin fricciones burocráticas o fronterizas.

La entrada institucional y el cumplimiento normativo

A la par del crecimiento de las DeFi, durante los años 2018 y 2021, las grandes corporaciones y los fondos de inversión querían entrar al juego, pero veían con desconfianza la falta de regulación de algunas monedas y los modelos puramente descentralizados o aquellos con estructuras de reserva opacas. Esto abrió la puerta para el nacimiento y auge de alternativas de stablecoins como USD Coin (USDC), respaldadas por entidades con un enfoque riguroso en el cumplimiento normativo.

Las empresas asociadas a estos lanzamientos combinaron la tecnología blockchain con estructuras financieras tradicionales altamente reguladas. Sin embargo, lo que definió esta etapa, fue el nivel de transparencia, ya que las empresas detrás de USDC decidieron abrir sus libros contables y someterse a auditorías mensuales para demostrar que cada centavo digital estaba respaldado en bancos regulados por la ley. Este movimiento estratégico funcionó como el puente perfecto para que las tesorerías de las grandes empresas adoptaran la liquidez digital sin violar sus propias normas internas de cumplimiento.

El colapso de los algoritmos y la reafirmación del valor

En mayo del año 2022 ocurrió el golpe más duro para el sector, se trató de la caída de TerraUSD (UST), el cual dejó en evidencia el peligro de las stablecoins algorítmicas puras, que intentaban mantener la paridad del valor de un dólar usando fórmulas matemáticas y arbitraje, pero sin reservas reales que las sostuvieran.

La caída de UST borró miles de millones de dólares del mercado en días y sirvió como una fuerte lección y advertencia global para el ecosistema. A partir de esa crisis, los usuarios y las empresas dejaron de creer en promesas matemáticas y migraron en masa hacia stablecoins (como USDT o USDC) que pudieran demostrar reservas físicas verificables o sistemas transparentes. La industria entera aprendió que la liquidez real vale más que cualquier algoritmo.

Actualidad

En la actualidad el mercado de stablecoins supera los 250-300 mil millones de dólares y es dominado principalmente por USDT (58%) y USDC (24%). USDT sigue siendo el claro líder absoluto, ya que es la stablecoin más usada en transacciones particulares, trading y ecommerce, especialmente en mercados emergentes y en la red Tron. Por otra parte, USDC es la segunda stablecoin más utilizada y se considera la favorita de instituciones y empresas reguladas, debido a su mayor transparencia y cumplimiento normativo.

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